|
Si queréis hacer excursiones en quads descenso en piragua, rutas a caballo, etc, visitar este portal y contactar con ellos de nuestra parte: Si os gusta la pesca: hay una sociedad de pescadores donde se pueden pedir permisos e información Sociedad de Pescadores de San Rafael:
Si os gustan las visitas culturales: El Monasterio de Monsalud (Córcoles)(a 17 Km d El Molino del Señor) Monsalud en Córcoles fue uno de los más importantes monasterios cistercienses de toda Castilla. Su origen, casi perdido en las remotas nebulosidades del Medievo, le sitúa en el siglo XII, aunque se hace difícil concretar el momento exacto de su fundación. Aunque hoy vemos su solemne esqueleto, sus ruinas bellas y románticas, asentando junto al arroyo que desde las alturas alcarreñas de Casasana bajan hasta el valle del Guadiela, parece que su primitiva fundación tuvo lugar algo más al norte, concretamente en la orilla derecha del río Tajo, en el término de Auñón, en la heredad de Villafranca donde hoy se levanta la ermita de Nuestra Señora del Madroñal, más o menos. Eso fue en 1138, y se debió dicha fundación al propio rey de Castilla, Alfonso VII, quien con sus reales manos, según nos dice el historiador del cenobio -el padre Cartes-, puso la primera piedra del mismo. A Monsalud se llega por la carretera N-320 de Guadalajara a Cuenca, pasado Sacedón, y poco antes de alcanzar Alcocer, se desvía a la izquierda en dirección a Córcoles, y a las afueras de este pueblecillo se ven ya las ruinas imponentes de Monsalud. Los domingos y festivos, un guardia acompaña en la visita a las ruinas. El Parque del Hosquillo (a 68 Km. de El molino del Señor) El parque del Hosquillo se encuentra a 10 kilómetros de Las Majadas en las proximidades del nacimiento del rió Escabas. Se trata de un valle de una longitud máxima de 3,5 Km., y una anchura de 200 m., todo el cerrado por grandes riscos cubiertos por una densa vegetación de especies gran valor ecológico como el tilo, acebo, arce, avellano, guillomo, serval, espino cerval, sauco etc. La vegetación es típica de Castillo de Pareja.
Fortificaciones próximas Muralla urbana de Pareja Castillo de Casasana (Casasana) Castillo de Escamilla (Escamilla) Muralla urbana de Escamilla (Escamilla) Muralla urbana de Córcoles (Córcoles)
ERCAVICA Su foro es rectangular, pavimentado con grandes losas de piedra, rodeado por pórticos para proteger a los viandantes de la lluvia y el sol, también albergaría las tiendas, Tabernaes- de la ciudad. Al sur del foro, se halla la
Si deseáis reponer fuerzas antes o después de la visita al yacimiento, os aconsejamos que hagáis una parada en el bar "El Cazador". Como bien dice su propietaria, "aquí nadie se queda con hambre". El embutido y las rosquillas caseras son excelentes. Plano: http://www.tarraconensis.com/ercavica/planoercavica.html Parque arqueológico de Segóbriga, (Saélices - a 100 km de El molino del Señor) Las referencias de Plinio a la riqueza de sus minas de lapis specularis, el yeso cristalizado que serviría como cristal de ventana para las viviendas modestas y que permitía decorar estancias en celebraciones y días señalados, deja entrever La minería y la explotación agrícola de la periferia debieron ser los motores principales del crecimiento y desarrollo monumental de Segóbriga, que llegó a albergar un teatro, un anfiteatro, unas grandes termas públicas, una basílica, templos, mercados, etc., hasta convertirse en el más importante centro urbano de la Meseta meridional y punto de referencia para la vida urbana al modo romano en estas tierras. Castillo de Luna Huete (a 70 km de El molino del Señor) El castillo de Huete se alza sobre el cerro denominado del Castillo o de Alvar Fáñez, al oeste del barrio de Atienza, en el noroeste de la localidad de Huete, provincia de Cuenca. Historia Se han encontrado restos de la Edad de Bronce que dan cuenta de un posible asentamiento prerromano en la zona. Ptolomeo ya citaba en su Geografía un asentamiento celtibero a la que denominó Istonium. Una de las posibles ubicaciones de este castro celtibero pudiera ser el cerro de Alvar Fáñez, aunque no está del todo claro. En el siglo VI a.C. los romanos emplazaron en la cima del cerro su Julia Opta (significa recinto fortificado o plaza fuerte), dando constancia del carácter fortificado del asentamiento, del cual aún queda algún resto. Este asentamiento A finales del siglo V d.C. los visigodos gobernaban la ciudad, pero apenas dejaron legado en la antigua Opta. En el siglo VIII los bereberes llegaron a la antigua Julia Opta, y sobre sus restos el rey taifa de Sevilla, Al-Mutamid, fundo en el siglo IX la alcazaba de Wabda (río), importante enclave geoestratégico desde el que se domina una amplia zona hasta la sierra de Altomira al oeste, el valle del río Mayor hacia el norte hasta las alcarrias de Sacedón, la entrada hacia la serranía conquense al este y los primeros cerros de la Manchuela al sur. En 1150 las tropas del rey Alfonso VII de Castilla tomaron Wabda, dando lugar a la ubicación actual de Huete, cuyo poder se disputarían los Castros y los Lara en 1164, recayendo la batalla en favor de los últimos. La Alcazaba sufrió reformas a lo largo del siglo X, quedando convertida en el castillo de la Luna. Todavía este castillo tendría un último cometido en 1174 cuando los almohades sitiaron a Huete en el castillo, resistiendo el pueblo y produciendo así la huída de los sitiadores. La lejanía cada vez mayor de la linde entre los reinos cristianos y los musulmanes dejaron en un segundo plano el castillo, que ni siquiera fue reconvertido en vivienda de nobles, cayendo en el incipiente abandono en el cual se encuentra en la actualidad. Descripción y características Se rata de un castillo de cerro, de planta rectangular y muy alargado, que corresponde al modelo típico de alcazaba, rodeado de varios torreones, de los que hoy día solo queda uno reconstruido. Sobre la cima del cerro se sitúa el monumento del Sagrado Corazón de Jesús, asentado sobre un gran pilar levantado con piedras extraídas del mismo castillo. Materiales de construcción Fue construido con piedra en la modalidad de sillarejo, aprovechando también el modelaje del cerro de Alvar Fáñez. Estado de conservación Quedan tan sólo vestigios. En la parte de levante se alzan parte de lo que fue el muro y de un torreón en el sureste. En el interior del castillo son visibles algunos departamentos correspondientes a silos y aljibes y canalizaciones varias. Propiedad y uso Es de propiedad municipal y está en desuso. En Semana Santa se asciende por la noche con antorchas en mano a venerar al Sagrado Corazón de Jesús. Visitas: de acceso libre. El castillo de Zorita se encuentra en un cerro de forma alargada cerca, y en la margen izquierda, del río Tajo, en la parte más meridional de la provincia de Guadalajara. Varias poblaciones llevan la denominación de Zorita como es el caso de Albalate de Zorita o Almonacid de Zorita, o el de la propia Zorita de los Canes, donde se asienta este castillo. Su historia se remonta a la etapa musulmana, aunque existen fuentes que indican que también hubo presencia visigoda. En el año 926 se menciona como punto clave en la sublevación contra el califa de Córdoba Abderramán III. En el año 1085 los cristianos conquistaron este lugar. Años después, Alfonso VII, que había repoblado este enclave con mozárabes aragoneses, entregó el lugar a la familia de los Castros, quienes en vez de guardarla para el poder real, se hicieron por la fuerza sus señores feudales, amenazando en ocasiones incluso a la monarquía. En el año 1169, el joven Alfonso VIII, apoyado por los Laras y los ejércitos concejiles de Alcalá, Guadalajara, Atienza, Toledo, Soria y Ávila, más el apoyo de los caballeros calatravos, consiguió recuperar Zorita para la corona castellana. Al año siguiente, en 1170, Alfonso se casó con doña Leonor de Inglaterra, y le ofreció en arras el castillo y lugar de Zorita. Poco después, en el año 1174, Zorita fue entregada a la Orden de Calatrava, que la recibió en la persona de su maestre don Martín Pérez de Siones, quien lo convirtió en cabeza de una Encomienda, transformándolo en un firmísimo bastión pleno de tropas, caballeros y armamentos. Zorita fue sede de la Mesa Maestral Calatrava desde finales del siglo XII hasta comienzos del XIII. Fue el maestre Ruy Díaz quien más laboró en este sentido. En los siguientes siglos, esta fortaleza del Tajo fue protagonista de algunas aventuras guerreras, especialmente revueltas y luchas civiles de los calatravos. En el año 1565 fue adquirida al Rey por Don Ruy Gomez de Silva, luego premiado con el título de duque de Pastrana, de donde también era señor. Ruy Gómez de Silva y de su mujer, la princesa de Éboli realizaron cambios en la fortaleza para poder habitarla. En el año 1572 este magnate fundó un mayorazgo en el que incluyó la villa de Zorita y su castillo. Pasó a su hijo don Rodrigo de Silva y Mendoza, y luego a sus descendientes los duques de Pastrana, hasta que en el año 1732, los duques del Infantado, a quienes por sucesión había correspondido la casa pastranera, vendieron este enclave a don Juan Antonio Pérez de la Torre, antecesor de los condes de San Rafael. El título, ya solamente honorífico, de Comendador de Zorita, continuó existiendo hasta el siglo XIX. A lo largo de su historia, el castillo ha cumplido una doble función: función defensivo-religiosa, por ejemplo, cuando estuvo en manos de la Orden de Calatrava, y función residencial cuando estuvo, por ejemplo, en manos de don Ruy El acceso a este bastión militar se hacía y aún hoy se hace, por dos caminos, penetrando al mismo por dos puertas. El primero de estos caminos ascendía de forma suave desde el valle del arroyo Bodujo, y protegido por poderosa barbacana, atravesaba la torre albarrana, una de las piezas mejor conservadas y más atractivas de este edificio, entrando a la parte del albácar o patio de armas del castillo. Desde él, se entraba a la fortaleza a través de una puerta abierta en la muralla y de un puente levadizo de madera, ahora inexistente, que saltaba el hondo foso tallado sobre la roca. La otra forma de entrar se hacía por un camino zigzagueante, estrecho, y sometido al control directo de las En este castillo encontramos muchos detalles que ofrecen la evocación y el testimonio preciso de los tiempos primitivos de la fortaleza. De una parte, destaca la iglesia del castillo, construcción religiosa románica, de una sola Al sur de este templo encontramos otro amplio patio en el que, adosados al muro de mediodía de la capilla se ven sendos enterramientos de caballeros calatravos, posiblemente maestres de la Orden. Además, es curiosa la gran sala del moro. Otro detalle extraordinario de este castillo es la torre albarrana que vigila la entrada al castillo por el camino de ronda puesto a oriente. Se compone de un cuerpo de torre muy elevado que engarza con el recinto amurallado de la meseta. Visitas: de acceso libre.
|